Llevaba meses dándole vueltas a la genial idea de hacer una fuerte inversión (8,95€ en
Un tipo de metro noventa y siete de alto, con la dentadura de un wookiee (se rumoreaba que también la lingüística) y el mal pronto de Nicky Santoro, atravesaba la ciudad haciéndose con collares de perlas, anillos de diamantes y pendientes de su correspondiente producto valioso. No había riqueza que no hubiese conseguido.
Un día, se cruzó con un tipo calvete que parecía tener el atractivo de Steve Mcqueen y la potencia sexual de Hank Moody. Se le acercó y le pidió todo objeto de valor que llevase consigo. Éste le dio una pequeña bolsa de color ocre. El wookiee la abrió y calló. Se paralizó durante diez segundos. Dentro había encontrado un DVD de la película MAGNOLIA. Miró al calvo (aunque atractivo y sexualmente imparable) y le dijo: “WHARRRRGGH”, que en shyriiwook viene a decir algo como: “Sinceramente, ha sido el mejor día en años”. Guardó su ballesta y se fue.